LA SALUD BUCODENTAL DURANTE EL EMBARAZO

LA SALUD BUCODENTAL DURANTE EL EMBARAZO


Durante el embarazo los cambios hormonales pueden tener efectos en las encías y en los dientes, por lo que, en esta etapa, tenemos que tener especial cuidado con nuestra salud bucodental. La secreción de hormonas como estrógenos aumentan 30 veces más de lo normal y la progesterona 10, en comparación con lo que ocurre en el ciclo sexual normal de la mujer. En el segundo mes de gestación comienzan los síntomas y signos inflamatorios, que se mantienen o aumentan durante el segundo trimestre, llegan al máximo al octavo mes, descienden durante el último, y remiten después del parto.

Los cambios más frecuentes y marcados radican sobre el tejido gingival (encías), dando lugar a la llamada gingivitis del embarazo, padecimiento que se caracteriza por una encía aumentada de tamaño, de color rojo y que sangra con facilidad; también al granuloma del embarazo (aproximadamente 1 de cada 10 embarazadas con gingivitis sufre esta enfermedad), que es otra alteración del tejido gingival ante la presencia de irritantes locales. A pesar de todos estos cambios vasculares, la placa sigue siendo el factor fundamental en el desarrollo de la gingivitis.

La placa dental es una acumulación de microorganismos que se adhieren sobre las paredes de las piezas dentarias, y que sobreviven alimentándose de los sustratos que encuentran en la boca y cuando persisten causan caries, gingivitis o enfermedades periodontales.

Múltiple evidencia científica nos indica que una mala higiene antes y durante el embarazo es el principal factor que predispone a las patologías mencionadas. Los estudios sugieren que hasta un 18% de los partos pretérmino puede justificarse por la presencia de una enfermedad periodontal y se considera que entre el 30% y el 50% de éstos son causados por infecciones.

Por otro lado, la preeclampsia (la aparición conjunta de hipertensión arterial y proteínas en la orina), es una de las principales causas de mortalidad y morbilidad maternal y neonatal. En España se considera que existe esta relación entre el 1% y el 2% de los embarazos. Las mujeres con enfermedad periodontal tienen 5 veces más riesgo de sufrir preeclampsia durante el embarazo que las sanas gingivalmente, de 4 a 7% de sufrir un parto prematuro y es una de las principales causas de partos con peso inferior a 2.5 kgs. Por todo ello, debemos saber que el mejor tratamiento de los problemas en las encías, así como de la mayor presencia de caries, es el tratamiento preventivo.

A pesar de que estos cambios fisiológicos ocurren en todas las embarazadas, no en todas se presentan las alteraciones descritas. Esto se debe, en parte, a la predisposición genética individual de padecer o no ciertas enfermedades, así como también a la higiene bucal que a diario realice cada una de las embarazadas.

PREGUNTAS FRECUENTES:

  • “DURANTE EL EMBARAZO, ¿EL BEBÉ LE ROBA EL CALCIO A LA MADRE Y SE PIERDEN DIENTES POR LA DESCALCIFICACIÓN QUE LE PRODUCE?”.

Lo primero es entender que los dientes están unidos al hueso de los maxilares (mandíbula) por el ligamento periodontal, quien se encarga de sostener el diente dentro de la encía.

El organismo en el estado de gestación produce una hormona llamada relaxina, cuya función radica en relajar las articulaciones de la gestante para facilitar el parto. Algunos estudios plantean que esta hormona puede actuar también en el ligamento periodontal provocando una ligera movilidad dentaria que facilita la entrada de restos de alimentos y que la placa dentobacteriana se deposite entre la encía y el diente, lo que origina la inflamación de estas. Esta movilidad dentaria causada por este motivo no ocasiona pérdida de inserción dentaria, y no precisa tratamiento, remitiendo en el posparto.

El embarazo no constituye causa de pérdidas óseas. Las cantidades totales de calcio y fósforo que necesita el feto durante el embarazo solo representa 1/50 de la cantidad presente en los huesos maternos. Por lo tanto, el organismo materno sufre muy poco al respecto. Prácticamente en el mundo entero, existe la creencia errada de que el embarazo le cuesta un diente o más a la embarazada porque el bebé le roba el calcio a la madre. Lo que podemos afirmar es que durante el estado de gestación se producen cambios en los tejidos orales y cambios de hábitos que pueden iniciar enfermedades bucodentales o agravar las existentes, aumentando la actividad cariosa, sin embargo, estudios realizados han demostrado que, a diferencia del esqueleto, en este estado no existe desmineralización de los dientes. El esmalte tiene un intercambio mineral muy lento, de manera que conserva su contenido mineral toda la vida. Gran parte de lo que ocurre en el esmalte tiene lugar por recambio de minerales con los de la saliva y no por disminución de calcio. En este sentido, se plantea que el calcio no es extraído del tejido dentario, a pesar de que los requerimientos de este elemento están aumentados en el 33 % en comparación con mujeres no gestantes.

  • “¿TENEMOS MAYOR PREDISPOSICION A SUFRIR CARIES?”.

La primera etapa en el desarrollo de la caries es la placa, que como hemos comentado está habitada por un gran número de bacterias que se alimentan de los hidratos de carbono o azúcares que encuentran en nuestra boca, y a partir de aquí producen ácidos, en particular el ácido láctico y enzimas proteolíticas. Los ácidos son la causa principal de la caries. Cada vez que se ingiere azúcar, los ácidos atacan el esmalte dentario por un tiempo aproximado de 20 minutos, por lo que el ataque ácido es proporcional al tiempo que haya presencia de azúcar, lo que explica que es la frecuencia y no la cantidad de azúcar ingerida lo que provoca la caries dental. Si no puedes cepillarte los dientes después de una comida, aconsejamos de forma excepcional, masticar chicle sin azúcar, para neutralizar los ácidos. El cepillado es insustituible para cuidar la higiene diaria.

La mujer durante el estado de gestación es más vulnerable a padecer caries dental. Los cambios en la producción salival, flora bucal, dieta, entre otros, constituyen factores capaces de producirla. Durante este período, la composición salival se ve alterada, disminuye el pH salival y la capacidad para regular los ácidos producidos por las bacterias, lo que hace al medio bucal favorable para el desarrollo de estas.

Por otro lado, no podemos obviar que, durante esta etapa, algunas mujeres modifican sus hábitos alimenticios (antojos por alimentos dulces) y estilos de vida (deficiencia del cepillado por las náuseas que produce la práctica de este hábito), todo lo cual contribuye a la acumulación de placa dentobacteriana adheridas a la superficie del diente. Con todos estos factores interactuando entre sí, la caries dental logra establecerse, y llega a producir en algunos casos la mortalidad dentaria, es decir, la infección llega al nervio dentario, sentimos dolor y hay que endodonciar la pieza. 

  • “¿LOS VÓMITOS DURANTE EL EMBARAZO DAÑAN LOS DIENTES?”.

Los vómitos excesivos (debido a las náuseas matinales), así como los ácidos gástricos, pueden producir erosión dental, originar una pérdida de minerales de los dientes y favorecer la caries. Las encías también se pueden ver afectadas. Se debe informar al dentista de este fenómeno que aplicará flúor a los dientes o recomendará una pasta y un colutorio de flúor para prevenir este problema. Aconsejamos que nada más vomitar, no se realice el cepillado de los dientes, ya que arrastraremos los restos de ácido por toda la boca, favoreciendo el desgaste dental. Lo mejor es enjuagarse bien la boca después de vomitar para eliminar el ácido que quede.

  • “¿QUÉ TENGO QUE HACER SI SUFRO UNA ENFERMEDAD DENTAL DURANTE EL EMBARAZO?

Los tratamientos dentales durante el primer y tercer trimestre deberán limitarse al mínimo. Son trimestres donde se recomienda acudir al dentista para controlar la placa y el estado general de la boca. El segundo trimestre del embarazo es el periodo más seguro para proporcionar cuidados dentales habituales. Lo más importante es evitar la enfermedad activa. La eliminación de cualquier foco de infección debería realizarse antes del propio embarazo, siempre que sea posible, pero si surgiera, deberá abordarse con las medidas oportunas en cualquier periodo del embarazo.

Si se establece la caries dental, se requiere de un tratamiento curativo, que no debe verse solo desde el punto de vista maternal, sino también a partir de las consecuencias que puede tener para el futuro bebé. Un estudio en Finlandia demostró que aquellas madres que recibieron tratamiento de caries dental durante el embarazo, a diferencia de aquellas que no recibieron ningún tratamiento, tuvieron niños con baja incidencia de caries dental durante la dentición temporal. Este resultado demuestra que el tratamiento dental durante el embarazo puede afectar el desarrollo de caries en la dentición temporal del niño, posiblemente por trasmisión de los mecanismos inmunes a través de la vía placentaria.

  • ¿ES SEGURO REALIZARSE UN TRATAMIENTO DENTAL CON ANESTESIA?”.

La lidocaína (anestesia utilizada en un tratamiento dental) es segura tanto para ti como para tu bebé.

Un estudio de agosto de 2015 en la Revista de ADA siguió a un grupo de mujeres embarazadas que tuvo intervenciones usando anestesia como inyecciones de lidocaína y un grupo que no las usó. Según el estudio, estos tratamientos son seguros porque no producen ninguna diferencia en la tasa de abortos espontáneos, defectos de nacimiento, prematuridad o peso del bebé. “Nuestro estudio no identificó ninguna evidencia de que el tratamiento dental con anestesia es dañino en el embarazo”, declaró el autor del estudio, Doctor Hagai. “Nuestra meta era determinar si había riesgo significativo asociado con el tratamiento con anestesia y los resultados del embarazo. No encontramos ningún riesgo de ese tipo”.

  • ¿LA CLORHEXIDINA PARA EL TRATAMIENTO DE UNA ENFERMEDAD PERIODONTAL/GINGIVITIS ES SEGURA?”.

El uso de medicamentos durante el embarazo debe estar totalmente controlado por el médico de referencia. Concretamente, el uso de clorhexidina en cualquiera de sus presentaciones (pasta, gel o enjuague) es totalmente seguro y puede emplearse durante el embarazo en caso de que fuera necesario. No tiene absorción sintética y sus efectos antibacterianos quedarán restringidos a la boca.

  • ¿SON SEGURAS LAS RADIOGRAFIAS INTRAORALES DURANTE EL EMBARAZO?”.

Sí, las radiografías dentales son seguras durante el embarazo. Durante el embarazo deben evitarse las radiografías de control rutinario. Sin embargo, ante una urgencia dental pueden ser necesarias, con la debida protección. Las radiografías dentales no están contraindicadas en el embarazo, porque la radiación que se expone al feto es mínima. Por lo tanto, el riesgo de una teratogénesis (defecto congénito durante la gestación) por exposición a este tipo de radiografías es nula.

Tu dentista o higienista te cubrirá con un delantal protector que minimice la exposición del abdomen. Para esto es sumamente importante que antes de tomarse la radiografía diga que está embarazada para que se tomen todas las precauciones necesarias, ya que solo se le realizaran radiografías cuando sea sumamente necesario. En todos los pacientes y sobre todo en pacientes embarazadas la indicación de la radiografía se realiza considerando el riesgo de exposición y pensando en el beneficio que puede tener para facilitar el diagnóstico.

  • ¿CUÁNDO HAY QUE EMPEZAR A LAVARLE LOS DIENTES A MI BEBÉ?”.

Se recomienda el cepillado de dientes con pasta con flúor al menos dos veces al día desde la erupción del primer diente. En menores de 2 años con una pasta dentífrica de 1.000 ppm (partes por millón) de flúor “raspada” sobre el cepillo, es decir, la cantidad total de pasta debe ser el tamaño de un grano de arroz. Entre 2-6 años, pasta de 1000-1450 ppm y la cantidad del tamaño de un guisante. Por encima de 6 años, pasta con 1.450 ppm de flúor y la cantidad de 1 – 2 cm sobre el cepillo. Los colutorios a partir de los 6 años, por riesgo a que lo ingieran. Lo deben escupir totalmente. A partir de esta edad, se recomienda la primera visita al odontopediatra (odontólogo especializado en pediatría), ya que, a partir de esta edad, empiezan a cambiar los dientes de leche por los definitivos. En cualquier caso, siempre que se aprecien lesiones bucales, caries en dientes de leche o le surjan dudas sobre cómo cuidar la salud bucodental de su hijo, no espere a los 6 años de edad, acuda a su odontopediatra.

CONCLUSIONES SOBRE EL CUIDADO BUCODENTAL EN EL EMBARAZO:

El objetivo más importante es establecer un entorno bucal saludable y lograr el máximo nivel de higiene oral.

Todas las mujeres en el estado de gestación son propensas a padecer cambios en su organismo, pero no quiere decir que todas lleven implícitas las alteraciones aquí descritas. Un buen control del cepillado junto con un creciente cuidado de la higiene bucal, dieta, y el examen bucal periódico, contribuirá a disminuir o controlar estas alteraciones, por lo que podemos concluir que el estado de gestación modifica las condiciones bucales e incide de esta forma en la salud bucal, y que el diente, los tejidos periodontales y la mucosa bucal son los blancos directos que pueden ser afectados por este motivo.

Lo más importante para prevenir la caries y la gingivitis es realizar un minucioso cepillado dental con pasta fluorada al menos dos veces al día y realizar al menos una vez al día la higiene interdental. En mujeres con mayor predisposición a tener caries y enfermedades de encías se debe utilizar un colutorio de flúor y agentes antimicrobianos.

Recomendamos mínimo una visita a su dentista durante su embarazo quien le controlará la placa, para minimizar la irritación de las encías. La eliminación del sarro, la limpieza bucal, la aplicación de flúor para prevenir las caries y el raspado y alisado radicular es recomendable y se pueden realizar cuando sea necesario.

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